NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY EN SUS MEMORIAS REALIZA UN ANÁLISIS DE LOS ERRORES COMETIDOS EN 1873 Y ADVIERTE A LAS GENERACIONES FUTURAS PARA QUE NO SE REPITA LA HISTORIA. DESGRACIADAMENTE EN 1936 OTRO GENERAL ACABÓ CON LA IIª REPÚBLICA. COMO UN ACTO DE CONMEMORACIÓN DEL ANIVERSARIO DEL 14 DE ABRIL DE 1931, OFRECEMOS ESTE INTERESANTE FRAGMENTO:
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| NICOLÁS ESTÉVANEZ |
La República del 73 cayó sin
resistencia cuando al general Pavía se le antojó; la del 74 igualmente cayó sin resistir a la hora
que quiso el joven general Martínez Campos. Si la primera tenía batallones de
ciudadanos con malas armas y sin municiones, la última disponía del ejército
del Norte, en pie de guerra, y precisamente lo mandaba el presidente de la
República, general Serrano, duque de la Torre, Lógica inflexible de los hechos;
las cosas caen del lado a que se inclinan. Ambas repúblicas fueron unitarias y conservadoras;
la lógica puede más que los cartuchos y las bayonetas.
Si los vaivenes de la política o
el simple capricho de un general cualquiera nos trajeran de nuevo la República,
no viviría, probablemente, más que lo que tardara otro general o un coronel en
tener otro capricho. Así lo temo, porque observo que los republicanos, ¡los
republicanos mismos!, se hacen eco de los juicios interesados y falsos de los monárquicos
y de los imbéciles que atribuyen el descrédito y muerte de la República a sus excesos
y a sus radicalismos.
¡Excesos! ..., y los
republicanos fueron modelos de mansedumbre. Su mayor exceso, el que más
les criticaron, fue ponerse gorros encarnados en lugar de elegir otro color. ¡Radicalismos!...
Si los hubiera habido no hubiese muerto la República. Esta pecó de conservadora,
de complaciente y de cándida.
No solamente fueron los
republicanos conservadores hasta la insensatez durante la República, sino que
luego, en la oposición, han dejado que les arrebaten los monárquicos la bandera
federal los unos, la socialista los otros.
No, nunca, jamás habrá República
duradera si se contenta con ofrecer—y para no cumplirlas—pequeñas
y tímidas reformas. La única República longeva y aun inmortal
será la que destruya, la que suprima, la que desarraigue..., la
que no deje ni memoria de nada de lo que existe. ¿Nuevas leyes? Una sola, breve y
enérgica: la que declare abolidas las demás.

Me encanta... sencillo y clarito!!... Imagino la respuesta de los conservadores de la época en una Canarias de lo más servil con la España colonizadora... debemos tomar nota!!!
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