lunes, 31 de octubre de 2011

CEMENTERIO DE PERE LACHAISE (París)


Cuando se declara la llamada "guerra europea" el 1 de agosto de 1914. Estévanez va a tener un rasgo de valentía y arrojo que le honra. Fervoroso "aliadófilo", se ofrece a servir a su nación de residencia, consigue ser destinado como enlace con el Ejército francés, y mientras desempeñaba una misión, contrae una pulmonía que le lleva a la muerte, acaecida el 19 de agosto, en París [1].

Conforme a sus reiterados deseos, su cadáver fue incinerado en el cementerio parisiense de Pére Lachaise. El corresponsal de El Progreso de Barcelona, Calderón Fonte, nos va a narrar su incineración como sigue: "El primero en llegar es Blasco Ibáñez, luego José Franch; Luís Foyé, el aviador barcelonés, hoy enrolado al servicio de Francia; los diputados Ribas…; los escritores Corpus Barga y Javier Bueno; el fotógrafo Vilella. En total ocho jóvenes, puesto que en ellos me incluyo, presididos por el insigne autor de Los Argonautas. No podría disgustarle a D. Nicolás. ¡Los jóvenes! ¿Qué no ha hecho por ellos? En un coche, con varias amigas suyas francesas, acomodamos a Anita Estévanez" [2].

Después de un largo recorrido por calles parisinas, de una ciudad en estado de sitio: "En la puerta del Pére Lachaise se unen a nosotros Lapuya, Jerique, Vinardell Roig, Juvé de Biboiz, Teixidó, ex-periodista barcelonés. Romo Jara y Víctor Carbonell, seis españoles más y el único francés que a última hora tributa homenaje al gran Estévanez" [3]. Blasco Ibáñez, Franch y Calderón Fonte recogerán la minúscula cajita que contiene las cenizas de Nicolás Estévanez que son trasladadas a un nicho reducidísimo. Después de darle el pésame a la hija del difunto, la preocupación de éstos es reunirse al día siguiente para escribir cartas a Dato, Lerroux, Castrovido, Miguel Moya y Alfredo Vicenci para conseguir una pensión para Anita Estévanez. Se impone el sentido práctico sobre los sentimientos [4].

Consultar información del Cementerio de Pere Lachaise

Notas:
[1]P. Calderón Fonte, "La muerte de Estévanez. De nuestro colega El Progreso de Barcelona", El Progreso, Santa Cruz de Tenerife, 8 septiembre 1914. Rectificada la fecha al 19 de agosto.
[2]Calderón Fonte, "Don Nicolás Estévanez....", El Progreso, Barcelona, agosto (1914).
[3]Calderón Fonte, "Don Nicolás Estévanez....", El Progreso, Barcelona, agosto (1914).
[4]Calderón Fonte, "Don Nicolás Estévanez....", El Progreso, Barcelona, agosto (1914).

NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY: 97 ANIVERSARIO DE SU MUERTE

97 ANIVERARIO DE LA MUERTE DE
D. NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY (1838-1914)
Lugar: Plaza de la Candelaria
Fecha: 21 de agosto de 2011

El pasado mes de agosto, celebramos la conmemoración del 97 Aniversario de la muerte de D. Nicolás Estévanez y Murphy. Organizado con la colaboración y el apoyo de la Comisión de Memoria histórica del 15M de Tenerife (Nuestra Asociación Cultural se encuentra en un proceso de formación y estamos elaborando los Estatutos para proceder a su legalización). 

El acto comenzó con una semblanza biográfica de nuestro paisano, en la que se se expuso su concepción de la "patria canaria", a través de estrofas de sus poemas: "Canarias" y "Mis Banderas". Se leyeron, como colofón dos poemas de carácter social y político: "La Alcuza" (1872) y "Libertad, Igualdad y Fraternidad" (1913).

Quedando emplazados y convocados para seguir celebrando esta conmemoración, en años sucesivos. Hemos publicado en este Blog, el canto VII del poema "Canarias", a continuación presentamos los restantes textos y poemas:

"Hace 97 años, tal día como hoy, muere en París D. Nicolás Estévanez y Murphy. Unos meses antes, el 28 de junio de 1914, había estallado la Primera Guerra Mundial, nuestro paisano se ofrece para servir, en el ejército francés, a pesar de su pacifismo, para defender la IIIª República Francesa, siendo admitido como enlace o corresponsal. Una pulmonía que contrajo lleva a D. Nicolás Estévanez y Murphy a la muerte el 21 de agosto en París, a la edad de 76 años. Toda una vida dedicada a la lucha por la democracia y la justicia social. Conforme a sus reiterados deseos, su cadáver fue incinerado en el cementerio parisiense de Pére Lachaise.
¿Quién era D. Nicolás Estévanez y Murphy?

Era canario de nacimiento y de sentimiento; por esto mismo, se consideraba africano y antieuropeista, ateo y anticlerical, era un revolucionario, anarquista y defensor de la República Federal, también fue un militar comprometido que permaneció en sus filas, mientras sus ideas no se lo impidieron; fue también poeta, periodista y traductor de obras de clásicos latinos, griegos y franceses, autor de diversas obras de difusión y gran aceptación en Latinoamérica. 

Estévanez fue un hombre de acción, un conspirador que participó en los preparativos de la “Revolución Gloriosa” de septiembre de 1868, en los levantamientos federales de 1869 y 1872 y comienza a brillar con luz propia en la República de 1873. Estévanez forma parte del sector más revolucionario del Partido Republicano Federal de los llamados “intransigentes”. Otro tema que preocupó a Estévanez y está presente en su pensamiento y en sus obras, es la lucha de Cuba por la libertad y emancipación política.

Tras el golpe del General Pavía, que acaba con Iª República, Estévanez se exilia voluntariamente en compañía de su familia, con una primera etapa en Lisboa, de donde es expulsado por sus actividades conspiradoras contra la Monarquía de la Restauración. Realiza incursiones desde Portugal, por Extremadura para intentar encabezar levantamientos republicanos.

De Lisboa marcha a Londres para finalizar su periplo de exiliado en el París cosmopolita y cultural de la IIIª República Francesa, que será también el lugar de refugio de otros republicanos españoles y de revolucionarios de diferentes países. Estévanez encuentra trabajo como traductor en la Editorial de los hermanos Garnier, siendo éste su principal medio de subsistencia; al mismo tiempo seguirá escribiendo poemas y colaborando en la prensa hasta su muerte en 1914. En ningun momento dejó de colaborar o participar activamente en todas las actividades que se organizaron para acabar con la monarquía y conseguir la vuelta de la República, que esta vez fuese la federal, no la unitaria y burguesa 1873. Se mantendrá fiel a Pi y Margall, hasta su muerte en 1901, a pesar, de haber sido siempre partidario de la acción insurreccional frente a la vía parlamentaria que defenderá el político catalán. 

martes, 4 de octubre de 2011

NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY: LA PLACA DE LA ACERA DEL LOUVRE


Nicolás Estévanez y Murphy, y otros dos capitanes se opusieron rotundamente, hace 140 años, al fusilamiento de los 8 estudiantes de Medicina, el 27 de noviembre de 1871. El 27 de noviembre de 1937, el Dr. Emilio Roig de Leuchsenring, Historiador de la Ciudad de La Habana, quiso honrar, con el develamiento de la tarja de bronce de la foto, la memoria de Nicolás Estévanez y Murphy,que en esta acera del Louvre, en 1871, protagonizó un acto de protesta contra la injusticia cometida con los jóvenes estudiantes de Medicina que acababan de ser fusilados.
El próximo 27 de noviembre, la Asociación Cultural "DESDE LA SOMBRA DEL ALMENDRO" propone la celebración de un Acto de Homenaje a nuestro paisano, uniéndonos así al que se le hará en la Habana, como todos los años desde 1937. Se admiten sugerencias sobre el acto propuesto.

domingo, 2 de octubre de 2011

NICOLÁS ESTÉVANEZ: POEMA "CANARIAS" CANTO VII


La patria es una peña,
la patria es una roca,
la patria es una fuente,
la patria es una senda y una choza.

Mi patria no es el mundo;
mi patria no es Europa;
mi patria es de un almendro
la dulce, fresca, inolvidable sombra.

Á veces por el mundo
con mi dolor a solas
recuerdo de mi patria
las rosadas, espléndidas auroras.

A veces con delicia
mi corazón evoca,
mi almendro de la infancia,
de mi patria las peñas y las rocas.

Y olvido muchas veces
del mundo las zozobras,
pensando de las islas
en los montes, las playas y las olas.

A mí no me entusiasman
ridículas utópias,
ni hazañas infecundas
de la razón afrenta, y de la Historia.

Ni en los Estados pienso
que duran breves horas,
cual duran en la vida
de los mortales las mezquinas obras.

A mí no me conmueven
inútiles memorias
de pueblos que pasaron
en épocas sangrientas y remotas.

La sangre de mis venas,
a mi no se me importa
que venga de la Arabia
o de las razas célticas y godas.

Mi espíritu es isleño
como las patrias rocas,
y vivirá cual ellas
hasta que el mar inunde aquellas costas.

La patria es una fuente,
la patria es una roca,
la patria es una cumbre,
la patria es una senda y una choza.

La patria es el espíritu,
la patria es la memoria,
la patria es una cuna,
la patria es una ermita y una fosa.

Mi espíritu es isleño
como las patrias costas,
donde la mar se estrella
en espumas rompiéndose y en notas.

Mi patria es una isla,
mi patria es una roca,
mi espíritu es isleño
como los riscos donde vi la aurora.


Poema "Canarias". Por Nicolás Estevanez y Murphy.

EL ALMENDRO EN CANARIAS

"Con su tronco ya casi carcomido, sus brazos escuálidos y sus hojas macilentas, todavía se yergue en el jardín de la antigua casa de los Estévanez, como un valetudinario que añora tristemente su lozanía perdida. Hoy, falto de savia y de vigor, apenas si logra disimular sus achaques con algún brote florido al llegar los días primaverales. Pero sus raíces -raíces hondas- continúan firmes y ahincadas en la tierra, esforzándose en sostener la carga de decrepitud que pesa sobre ellas. Y en pie está todavía el anciano almendro, «recio como las patrias rocas»".

El Almendro de Gracia. Por Leoncio Rodríguez  "Los árboles históricos y tradicionales de Canarias".
(Crónicas de divulgación). Biblioteca Canaria. S/C. de Tenerife, 1946.

"No se sabe con certeza cuándo se introdujo en Canarias, aunque debió ser poco después de la conquista, cuando los primeros colonos europeos comenzaron a plantar árboles frutales como duraznos, membrillos, castaños, cítricos, moreras, etc. Las higueras ya existían en tiempo de los guanches. 
El cultivo del almendro se extendió rápidamente gracias a sus propias características ecológicas, entre otras razones, porque podía prosperar en terrenos secos y duros, sobre todo en aquellos dominados hasta entonces por el pino canario. De hecho, en la actualidad, las mayores poblaciones de almendros se encuentran en zonas potenciales del pinar, como Garafía (La Palma), Vilaflor (Tenerife) o Tejeda (Gran Canaria)
Con respecto a esta última localidad, Viera y Clavijo escribía en el siglo XVIII: Tejeda es tierra de promisión para el almendro; pero el diente del ganado cabrío y la indolencia de sus naturales son obstáculos constantes para la cosecha de un fruto que podría contribuir a la felicidad del país. Y qué duda cabe que los canarios, no sólo los naturales de Tejeda, seríamos más felices si aprovecháramos mucho más este magnífico fruto que tradicionalmente se ha consumido en nuestras islas de tan diversas formas: crudo, tostado, frito, garrapiñado, en potajes, pucheros o, en repostería, para elaborar almendrados, queso de almendra, bienmesame y otras exquisiteces".

El Almendro de Santa María de Gracia. Introducción: Lazáro Sánchez Pinto. Rincones del Atlántico, nº 2.

PRESENTACIÓN: DESDE LA SOMBRA DEL ALMENDRO

Asociación Cultural 

"Desde la sombra del almendro"


Para la recuperación de la Memoria Histórica de Canarias:
Siglos XVIII, XIX y XX.
Desde Tenerife, desde cada una de las Islas Canarias.
"Desde la sombra del almendro".


Objetivo
Se trata de recuperar y rescatar del olvido la "biografía histórica" de aquellos personajes canarios más relevantes que han destacado por su trayectoria vital y sus aportaciones culturales a la transformación de nuestra sociedad.


Orígenes
Partiremos del estudio de un personaje histórico, que con su poema "Canarias", aporta la "Sombra del Almendro" configuradora de la Patria Canaria. Don Nicolás Estévanez y Murphy (1838-1914), poeta, militar y republicano federal, comprometido con la democracia y la justicia social.


Primera tarea a realizar
Vamos a proceder a realizar una especie de inventario, recopilación o lista de los personajes canarios que pueden ser objeto de nuestra valoración, estudio y recuperación.
Como ejemplo, hemos propuesto a José Cabrera Díaz, pero también podríamos estudiar personajes como Secundino Delgado Rodríguez, José E. Guerra Cerpa, Elías Zerolo Herrera, Manuel Déniz Caballero, Luis Felipe Gómez Wangüemert, y muchos más que esperan que nos acordemos de ellos y los recuperemos para el reconocimiento y homenaje de nuestro pueblo.