SALÓN DE ACTOS DEL EX CONVENTO DE SANTO DOMINGO
SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA
"98 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE D. NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY (1838-1914)"
19 DE AGOSTO DE 2012... A.C. "DLSDA"
LECTURA DE LOS POEMAS DE NICOLÁS ESTÉVANEZ
POR ELVIRA TRICÁS Y "KALIMA & SOLFATARA"...
PRESENTAMOS EL VIDEO DEL PRIMER POEMA: "¡MIS ISLAS!" (1913)....
¡Mis islas!
En el piélago inmenso del Atlántico
entre
celaje y olas rompientes
que las arrullan con su eterno cántico
y las
bordan
de espumas refulgentes,
brotaron
como Venus de las ondas
las islas
más hermosas del planeta,
coronadas
de nieves y de frondas,
acariciadas
por la brisa inquieta.
Son mis Siete, mis Islas adoradas,
que no se apartan de la mente mía
ni en las
horas de lucha enconadas
ni en plena
noche ni á la luz del día,
porque
ellas guardan en su santo seno
cenizas que
venera mi memoria
y por ellas mi espíritu está lleno
del ideal
de Humanidad y gloria.
No importan la distancia ni el olvido,
ni constantes y negros sinsabores
para pensar en ellas conmovido,
porque son
el
amor de mis amores.
¡Si
á todas horas las estoy mirando!
¡si estoy
viendo sus playas y su cielo!
¡si cuando
muera, moriré pensando
que ellas han sido mi
mayor anhelo!
Mi
anhelo, mi ilusión, mi fantasía
es verlas de verdad, vivir en ellas,
aunque sea no más que un solo día,
contemplando su sol y sus
estrellas;
el sol y las estrellas
rutilantes
que doran sus campiñas y sus montes
con los reflejos vivos y constantes
que no
tienen en otros horizontes;
ni en la región que
ve desvanecidas
las risueñas
auroras boreales,
ni en las aguas
del trópico
encendidas,
ni en las fértiles tierras tropicales;
porque no hay en los ámbitos del mundo
otro cielo más claro y
purpurino;
cuando surge del mar el sol
fecundo,
cuando brilla el lucero vespertino,
cuando alumbran los astros brilladores
ó el ígneo corazón del Universo
ó la luna de rayos tembladores
el paisaje en colores más
diverso;
un suelo pedregoso y calcinado,
volcánicos relieves puntiagudos,
manchas verdes que esmaltan el
collado,
ermitas blancas, campanarios
mudos;
ya un jardín, una huerta, una
espesura,
ya el árido escarpado de un
torrente,
acá un laurel de regia vestidura
allá entre arbustos parladora
fuente.
Alternan los marítimos pinares
con altos limoneros olorosos.
y los lánguidos verdes
platanares
con los castaños por la edad
rugosos.
Una vereda en el riscal bravío
se desliza entre zarzas y
piteras,
del hondo valle al blanco
caserío
que domina las cumbres
altaneras.
Se
descubren las islas adyacentes
desde un peñón y escueto y
descarnado,
dibujándose azules y atrayentes
a la sombra del Teide coronado;
y las isleñas naves que ligeras,
desplegando sus alas
blanquecinas,
son fieles y constantes
mensajeras
entre las siete atlánticas ondinas.
Se ve cruzar y trasponer las
lomas
al rumor cadencioso de su vuelo,
numerosas bandadas de palomas
que dibujan sus alas en el cielo;
como se ve la nube peregrina
que deja dos estelas en la bruma;
la del vapor, como fugaz
neblina,
la de la quilla, como blanca
espuma.
Y extendiendo la vista por las
playas
Se divisa en las puntas más
remotas
Los escombros de viejas atalayas
convertidas en nidos de
gaviotas.
¡Cuantas veces miré de aquella
altura
el mar de Tenerife, el mar
isleño,
que hoy recuerdo con toda su hermosura
y con todo el encanto de su
ensueño!
Porque aquella es mi patria
idolatrada,
una patria concreta y definida,
y no habrá nunca poderosa espada
que la acorte, la aumente o la
divida.
No tiene la frontera artificiosa
que en los tratados fija á las naciones
la diplomacia ruin y cautelosa
ó el terrible poder de los cañones;
la suya la marcó Naturaleza,
nunca sujeta á leyes arbitrarias,
desde que canta el mar la
gentileza
del espléndido grupo de Canarias.
¡Islas
amadas, adorable cuna
que me otorgó la bienhechora
suerte,
ya no quiero más gloria y más
fortuna
que en sus montañas esperar la
muerte!
Nicolás Estévanez.
Gracias. Sombra del Almendro. Desde las Americas, mi inmenso agradecimiento por compartir tan bello poema/himno.
ResponderEliminarGracias amigo por tu mensaje y valoración....
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